Mi nombre es Norman Tholem, soy licenciado en filosofía y letras clase 1946 de la Universidad Nacional de Yellowstone, premiado con el Golden Yogui, entregado en mano por Alphonse Tchamí, profesor de historia graduado con honores en la clase 1947 del Instituto Superior de Historia en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Estando justamente en Bolivia fué que comencé a despuntar en mi carrera, con mi tesis "Ernesto 'Che' Guevara, su relación con las profecías mayas y la ayahuasca", galardonada con el Tapir de Plata de la Academia de Historia de Pedro Luís Caballero, en Paraguay. Durante la década del '50 acompañé a Ricardo Fort en una travesía por oriente medio, donde nos dedicamos a estudiar a la familia de un kinesiólogo que decía ser un descendiente directo de Gengis Khan, pero resultó ser un pionero en el consumo de lo que ahora, en ciertas partes del globo llaman "Paco", fueron 8 años perdidos. De regreso en Tandil, mi ciudad natal, elaboré un ensayo sobre la historia de los embutidos "El Salame Tandilense tiene la posta" y en 1961 me trasladé a Varsovia, donde cursé el doctorado de historia, siendo condecorado por el mismísimo conde Eugenio de Chicoff como el mejor alumno que haya pasado alguna vez por el Instituto de Altos Estudios Históricos Vlad Tepes. En 1966 presenté en el Museo Glorias del Pukaráh, en Estambul mi premiado ensayo "De Jesucristo a Perón en un ciclomotor", donde hablaba de los diferentes líderes políticos de esta era. El afamado crítico Gastón Trezeguet comentó sobre esta obra "Una obra basamental para descubrir datos sobre la bulimia que padecía Simón Bolivar, las ladillas de Tupac Amaru y los hijos bastardos de Juán de Garay en el Alto Perú. De lo mejor del puterío histórico". Ya para principios de los '70 me instalé en Van Gastel, un pueblito al sur de Austria para escribir mi primer biografía: "Beethoven, el músico bajo la peluca", que dió lugar a sucesivas publicaciones como "Ana, la gorda", un repaso por los gustos culinarios de Ana Bolena, publicado en 1972, "Los chicos de antes usaban patillas", un análisis acerca de los inicios del movimiento fashion en la antigua Grecia y "Galileo Galilei, Retrato de un Empastado", donde repaso la influencia del famoso astrónomo en la psiquiatría moderna, ambos publicados durante 1973. En 1978, luego de un peregrinaje por el Camino de Santiago, en Santiago del Estero junto con Santiago Ayala, estudiando el mito de la Salamanca, publiqué "Hoija de Pruta", un diario de viaje que me significó ser galardonado con el premio Tuca da Maconha entregado por la revista O Gavilao Polheiro, especializada en el estudio de las costumbres de toda América Latina. En enero de 1979 fuí convocado junto con otros grandes intelectuales de América para disertar en el XXVVII Congreso por la Memoria, ocasión para la cual preparé la exposición "Fidel Castro y Santos Torrealba: Matrimonios y algo más", con más puterío histórico de ese que le gusta a la gente. En 1981 me casé con Berta Larraindaburu, pero murió a los 8 meses de haber contraido matrimonio, arrollada por un colectivo en el que viajaba un grupo de fanáticos de Serú Girán al grito de "Son todos putos, menos Ricardo". 1982 me encontró recorriendo el Golfo Ibérico, buscando información acerca de Cristobal Colón y la gente que tripulaba las 3 carabelas, pero lo único que conseguí fué una adicción a la heroina, que no logré controlar hasta finales de los '90, habiendo perdido casi 20 años de investigaciones, 3 hijos, 8 esposas y todos mis ahorros. En el año 2001 volví a lanzar un libro, algo que generó revuelo en todos los rincones del globo, un ensayo sobre el uso de drogas entre personajes notables de la humanidad titulado "Esta bosta no me pega", duramente criticado por la revista "Grksakva Lgrtnic", la publicación científica más famosa de Croacia, pero de gran aceptación entre los vecinos de mi Tandil natal. Hacia mediados de ésta década trabajé con Leops en una obra que pensamos en llamar "La historia no contada de los caretas", develando la otra cara de los personajes más distinguidos de nuestra época, pero el fuerte rechazo del editor hacia el color de piel de Leops, terminamos publicando algunos capítulos en el viejo sitio, ese que murió y renació, pero no a los 3 días.
No debo pasar por alto saludar a mi apoderado, Sei, que hizo posible este reencuentro con ustedes, espero poder llevar a sus ordenadores un cacho más de cultura, que eso es lo que falta y no todas esas chapucerías de comer todos los días, dormir bajo un techo y no sé qué. Lo que ustedes necesitan es cultura y futbol gratis.
Pronto tendrán la primer anécdota, mientras tanto les dejo una pregunta: No es lo mismo ser un Hitler más copado que ser un Ghandi mala onda? Piensenlón.
9 dic 2009
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4 comentarios:
jajaja genial... bienvenido nuevamente a este magico mundo lleno de magia, sexo, drogas y rock and roll essaaa!!!1
La concha de tu madre, puto. (Es importante tener un comentario bardero, siempre)
Que bardeas, la concha de tu madre (y porque no dos)
muy muy bueno, me cague de risa y aprendi mucho (?
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Escribite un comentario ACA essaaa!!!1